lunes, 5 de octubre de 2015

SEÑOR, ENSÉÑAME A ENVEJECER


¡Señor! ¡Enséñame a envejecer! Hazme comprender que la Comunidad no tiene la culpa si ya no me encomienda responsabilidades ni pide mi opinión y ha llamado a otros para que ocupen mi lugar. Aleja de mí el orgullo de la experiencia vivida y la convicción de que soy necesario.
Que no me aferro únicamente a la ley del tiempo mientras poco a poco me voy desprendiendo de las cosas y me dé cuenta de que en este turnarse de tareas, descubro una de las experiencias más interesantes de la vida que se renueva bajo el impulso de tu Providencia.
Haz , oh Señor, que yo pueda ser útil todavía, contribuyendo con el optimismo y la oración a la alegría y al entusiasmo de quienes están de turno en las responsabilidades, viviendo un estilo de vida humilde y sereno en contacto con el mundo en continua renovación, sin quejas sobre el pasado, conviertiendo mis sufrimientos humanos en un don de reparación social.
Que mi retiro de la vida activa se cumpla de una manera simple y natural como un feliz ocaso del sol.
Perdona si solamente hoy, en la tranquilidad, logro comprender todo lo que Tú me has amado y socorrido. Que al menos ahora yo tenga viva y penetrante la percepción del destino de gozo que me has preparado y hacia el cual me has encaminado desde el primer día de mi vida.
Señor, ¡enséñame a envejecer así! AMEN

domingo, 4 de octubre de 2015

EL ENVEJECIMIENTO NO ES FRACASO, ES SEÑAL DEL ÉXITO DE UNA NACIÓN




Bill Thomas, experto en envejecimiento humano, analiza la modificación por la que atraviesa el país.
Si bien el envejecimiento del país resulta inquietante para algunos, según el doctor Bill Thomas, es más un índice de desarrollo. El médico, autor de varios libros y experto en envejecimiento humano, asistió esta semana como conferencista invitado a la presentación del estudio ‘Misión Colombia Envejece’, realizado por Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha. En entrevista con EL TIEMPO, el médico instó a la sociedad a prepararse para lo que supone este cambio.
Dentro de 35 años, alrededor de 15 millones de personas tendrán más de 60 años, ¿qué significa que la sociedad colombiana esté envejeciendo?
Decir que Colombia está envejeciendo es lo mismo que decir que es una sociedad que ha sido exitosa. El llamado envejecimiento de la sociedad es una señal del éxito de la nación. Muchas personas identifican este proceso con el fracaso, pero esto en cambio demuestra el bienestar de una sociedad, y Colombia debería estar orgullosa de alcanzarlo.
Puede ser un logro, pero ¿qué pasa con el hecho de que cada vez menos personas quieran tener hijos?
Antes, las personas tenían muchos hijos en Colombia, el promedio era de 6 por familia, y cuando estos crecían las familias tenían quienes cuidaran de los mayores. Hoy en la sociedad colombiana se tienen menos hijos, así que hay que empezar a pensar cómo van a cuidar a las personas mayores en una sociedad en donde las familias tienen cada vez menos miembros. La gente tiende a olvidar que ese día puede llegar, y no toma medidas para prepararse para su vejez. Ese es el reto ahora.
¿Qué recomendaciones puntuales haría para evitar que en un futuro no haya quien nos cuide si llegamos a viejos?
Yo creo que hay tres cosas importantes. La primera es que celebren su éxito como país y empiecen a valorar el envejecimiento de Colombia. También es muy importante que se empiecen a establecer relaciones entre las personas más viejas y las personas más jóvenes, incluso si no son miembros de la misma familia. En Estados Unidos cometimos un grave error al no pensar en esto, pero es algo que Colombia puede hacer. Por último, la nación debe asegurarse de que las personas mayores tengan acceso a una pensión. Un gran porcentaje de estas personas no recibe pensión; esto es fundamental para crear una sociedad en donde sea digno vivir a cualquier edad.
¿Qué se puede hacer frente a los índices de trabajo informal en este segmento?
Aun si el trabajo es formal o informal, la sociedad debe asegurarse de que sus miembros tengan acceso a una pensión. Es importante crear mecanismos de soporte y ayuda para personas mayores, no necesariamente lugares de reposo o ancianatos, como los conocemos hoy en día, sino sitios en donde se dignifique a las personas mayores. Por eso es importante que cuando eso pase las personas jóvenes sean parte de esto, parte activa de esta historia.

COLOMBIA DEJARÁ DE SER JOVEN EN EL 2020



En el 2050, el 21 por ciento de los mayores superará los 80 años:
Colombia está ingresando en la era de la sociedad en proceso de envejecimiento y está dejando atrás la sociedad juvenil. En cinco años, la población de más de 60 años crecerá aceleradamente. De hecho, ya empezó.
El estudio ‘Misión Colombia envejece’, revelado esta semana, muestra que los mayores de 60 años en el país están creciendo a razón de 255.000 por año. Hoy son 5,2 millones y en los próximos 35 años, 8,9 millones se unirán a ese grupo. En total, 14,1 millones.
Las proyecciones muestran que los viejos se envejecerán más, es decir, vivirán más tiempo: una de cada cinco personas mayores tendrá 80 años y más. En 1985 eran 180.000, hoy son 670.000 y en el 2050 serán 3,1 millones. Esto es porque pasarán de representar el 8,3 de los mayores en 1985 al 21 por ciento en el 2050.
Detrás de esta transformación están tres indicadores que han cambiado desde mediados del siglo XX: la reducción de la tasa de fecundidad, que pasó de 6,8 a 2,2 hijos; el aumento de la esperanza de vida al nacer, que subió de 50,6 a 74 años en promedio, y la reducción de la mortalidad infantil, que bajó de 123 a 16,5 muertes por mil niños nacidos vivos.
Lucas Correa Montoya, uno de los investigadores, advierte que el envejecimiento de la población “tiene que ver con el desarrollo social y la riqueza”. Según él, en la medida en que una ciudad o un municipio son más desarrollados, más ricos, tienen más oportunidades, mayores niveles de ingreso y mejor educación, la población envejece”.
Bogotá junto con Medellín son las ciudades más viejas y las que más rápido envejecen, mientras que Riohacha y Quibdó son jóvenes. Las ciudades más viejas de Colombia en el 2035 tendrán una persona mayor de 60 por cada menor de 15 años y las más jóvenes, 3 mayores de 60 por cada 10 con menos de 15 años.
Correa señala que no solo envejecen las grandes ciudades, sino intermedias como Armenia, Pereira o Ibagué, que además de la población propia que envejece se han convertido en receptoras de adultos mayores que las eligen para cambiar sus condiciones de vida. “Son más baratas, con mejor clima y más fáciles de vivir para adultos mayores que no necesitan quedarse en las grandes ciudades”, explica.
Además, están las diferencias relacionadas con las condiciones familiares y de educación. El 61 por ciento de los adultos mayores de 60 no tienen educación o no completaron la primaria, y apenas el 7,1 por ciento llegó a un nivel superior.
La investigación advierte que esa situación influye para mantener a estas personas en la informalidad. Ni siquiera saben cómo funciona, por ejemplo, el sistema pensional para cotizar y garantizar ingresos futuros, y algunos asumen como inversión para su vejez la educación que les brindan a sus hijos. Hoy, la mitad de los adultos no hace nada para garantizar un ingreso en la vejez. En el campo, el porcentaje asciende a 70.
“El país tiene que reflexionar sobre lo que les espera a las siguientes generaciones que van a llegar a la vejez con más probabilidad que antes”, dice Dulcey-Ruiz.